lunes, 22 de agosto de 2016

Las gafas de color lila

Yo estaba sentada en el suelo de salón, llorando. No la oí llegar, se puso a mi lado y me dijo " mamá no llores". Levanté la cabeza  y vi sus tres espléndidos años.
Me miraba a través de unas  gafas de color lila sin cristales. Ese día hacia calor y solo llevaba puestas unas braguitas azules -del revés- con la etiqueta por fuera  y  las chanclas -como siempre-  cambiadas de pie.

Volvió a decirme "No llores caiño", sin "r". Y sin más, olvidé el motivo de mi llanto.

jueves, 21 de abril de 2016

En la salud y la amistad


Fuimos amigos antes que pareja y compañeros y camaradas después, en el matrimonio.  La sinceridad era nuestro lema y siempre fuimos sinceros. Cuando dejé de estar enamorada se lo dije, con dolor pero con sinceridad: le quería pero había dejado de amarle. Seremos otra vez amigos, pensé. Se lo tomó mal, fatal. Se enfadó mucho y dijo cosas  horribles. Él siempre había sido de enfado rápido para después recapacitar, así que dejé que pasara algo de tiempo, se tranquilizaría.

"No hay divorcios amigables" -me dijo mi hermana- "prepárate para la guerra". No la creí, nosotros no seríamos así, siempre fuimos amigos.

El primer fin de semana que Nicolás pasó con su padre, estuve tranquila. Al ir a recogerlo me encontré con un seco "hola" al abrir la puerta y  a mi pequeño detrás de su padre, con el abrigo puesto y el pelo rapado al cero. Sus rizos grandes y rubios habían desaparecido. Tenía un aspecto desolado.

- Papá me ha cortado el pelo, tengo frío en las orejas. No me gusta.

Entonces caí en la cuenta. Mis piernas temblaron y mi corazón se detuvo un instante: habría guerra.

miércoles, 20 de abril de 2016

Agua


Ni la memoria va a olvidarse, ni el agua que fluye entre nosotras va a detenerse, ni el calor va a apagarse, ni la ternura traviesa se marchará esta noche...

martes, 5 de enero de 2016

Dulce navidad

No sé si me gustan la Navidad o no. 
Me ilusiono cuando llega, las luces, los regalos, las vacaciones, tanto buen próposito y tal... pero después poco a poco me voy deshinchando...encuentro algo extraño el rito en realidad.
¿Os gustan las navidades?

miércoles, 25 de noviembre de 2015


En estos días fríos, en los que ver las noticias es como asomarte a un pozo negro, me pregunto si alguien aún puede tener fe. Fe en algo, en algún dios o en algún ente lleno de bondad que cuida. Fe en esas cosas que nos inculcaron a cucharones, al menos a mí, cuando eramos pequeñas y pequeños.

Hay una idea que me ronda, no hablo de ella ni quiero pensarla mucho porque me enferma. Veo los campos de refugiados y pienso: ¿por qué no nosotros/a?, ¿por qué no nuestras/os hijas/as? y caigo en la cuenta de que no hay ninguna razón. Cualquier día...

En lo que sí creo es la bondad fortuita -no en la gente buena o mala, todas las personas seremos malas o buenas en nuestra vida, según sea nuestra circunstancia- pero creo que las personas , muchas o pocas, haciendo cosas buenas, pueden cambiar una vida, que para el caso es un mundo, el mundo. 

Hágamos algo, bueno. Y mejoremos ésto.

lunes, 26 de enero de 2015

Nesquik

No tiene verguenza, esa es una de sus virtudes. No la tiene y me gusta más por esa razón. 
Lo que si tiene es un universo único: músicas, sonidos, un mundo literario y de cine propio, una forma sólo suya de tomar el nesquik, de caminar siempre alegre, de reirse o de emocionarse, que me emociona. 
Es una suerte sin duda, que quiera estar a mi lado.

viernes, 9 de enero de 2015

Por la mañana

Pasó corriendo delante de mí, aún llevaba la toalla en la cabeza, pero nada más... se vistió a toda prisa y salió de casa sin desayunar. -Llego tardísimo, amor... luego te llamo- y cerró la puerta. Yo me quedé de pie, en mitad del pasillo, con el aire de la puerta en mi cara y su imagen desnuda en mi cabeza, dando vueltas todo el día.