jueves, 10 de septiembre de 2009

Impresiones

Ya estoy de vuelta, París increíble, han sido unos días geniales. Pero vuelvo a mi ciudad y hace un calor... esto no es ni vuelta al cole ni al trabajo, ni nada en condiciones y, es que tiene que hacer frío ya, para que puede estrenar mi boina parisina.

El día de antes de irme de vacaciones, me ocurrió algo que es digno de contar. Al salir del trabajo, fui a comprar la comida a un burguer y estando en la cola, coincidí con un pareja de mi pueblo, en concreto la madre del chico vive al lado de la mía. La conversación fue de estas típicas: "hola Malena ¿qué tal?, pues aquí comprando algo para comer, ¿que tal todo?, pues bien, que calor verdad, pues sí". Seguimos hablando un rato, esperando las hamburguesas, le pregunté por su reciente boda, y la chica, me contestó, que "todo salió muy bien, gracias a dios" y así charlando de cosas intrascendentes, terminamos hablando de las vacaciones, ellos me contaron un poco las suyas y yo les dije que me iba a al día siguiente a París entonces ella, me tomó del brazo y con una mirada que no sé clasificar bien, como entre lástima y compresión me dijo:

- ¿Qué te vas con unas amiguinas? (la terminación en -ina es muy extremeña)

Y vi en sus ojos lo que pensaba de mí, como en un letrero negro de esos en los que pasan las letras en rojo, no tengo novio ni marido, pensaba que era una solterona (odio es palabra). Recogí mi comida y me marché, indignada por la situación, por no haber respondido nada y pensando muchas cosas a la vez. Me pone enferma y triste, ese rasero injusto para las mujeres, impuesto a veces por mujeres.

Os dejo una canción de Second, un descubrimiento hecho por casualidad.

8 comentarios:

  1. A veces las mujeres somos peores que los hombres... muchas son incapaces de comprender que una mujer puede ser feliz y sentirse realizada personalmente sin tener un hombre a su lado.
    Malena, la ignorancia y las direcciones estáticas enquistan las neuronas, así es que no te preocupes por lo que otras personas puedan opinar y sigue siendo tan dichosa, disfrutando de tu vida.
    Besos!!!

    ResponderEliminar
  2. Que lástima, que una mujer joven, supongo, haga ese tipo de comentarios. Me imagino la vida que le espera.Mientras tando disfrutemos, y al que le pique que se rasque.

    BESO.

    ResponderEliminar
  3. Las personas honestas van donde el corazón les lleva. Las intrigantes, hundidas en su insatisfacción, están para inmiscuirse en ese camino. No lo permitas, mejor, ignora, es lo más efectivo.
    Un besito.

    ResponderEliminar
  4. Eres el sueño que no esperaba soñar.
    Gracias por comentar en mi blog, tus historias son muy bellas.

    ResponderEliminar
  5. Me alegra que estés de vuelta y que no puedas estrenar tu boina.

    Hiciste muy bien en no contestar a esa señora, piensa en la obra de caridad que sin querer has hecho, ¡cuántos ratos de entretenimiento, charlas y elucubraciones, con o sin vecinas le has proporcionado a la pobrecilla. Piensa en ello, verás como te sientes mejor.

    Un beso. Ya nos veremos.
    Mayo

    ResponderEliminar
  6. Estoy con Mayo... pobre criatura... lo entretenida que va a estar pensando q te vas con tus amiguinas....

    ResponderEliminar
  7. Toa. Es cierto, es un lastre que llevamos, pero bueno cada una con su vida.

    Angus. Gracias, los charcos están muy bien.

    Mariquilla. Pues si muy jóven, no sé la vida que le espera, pero vamos es de ese tipo de mujer, que no va sola a ningún sitio, que no conduce sola y ... en fin

    Techocolateycafe. Las ignoro, claro que sí, como ignoro otras cosas, pero no puedo evitar ponerme malita con algunas etiquetas, me sale la vena social, que voy a hacerle.

    Jose Omar. El sueño que no esperabas soñar? gracias, me alegra que te gusten mis historias.

    Mayo. Pues ya de vuelta, con París en la retina todavía. Yo es que no estoy hecha para las obras de caridad, lo que es una pena es que es chica, necesite vidas ajenas para condimentar la suya, tendrá que salir de pueblo mas, creo yo.

    Besos para todas y todos

    ResponderEliminar