viernes, 30 de octubre de 2009

Cierto, como la vida misma



La organización de la charla "Derechos Humanos en África" había sido un éxito. El auditorio estaba al completo, el ponente, Adekumle Aamori, hablaba con fluidez sobre el tema propuesto, todos parecían interesados en el tema.

- El Coltán -afirmaba Adekumle- es la unión de dos minerales: el colombio y tantalio. Éste mineral, es la base principal de las actuales nuevas tecnologías. El Coltán sirve para que los sueños de lo occidentales se hagan realidad. Es el material del que está hechos la mayoría de los aparatos electrónicos, los aparatos eléctricos, las baterías de lo móviles, los videojuegos etc.

Los asistentes asentían interesados en el tema.

- El aumento de la demanda ha creado un mercado ilegal en África. Miles de menores, trabajan en las minas en situaciones infrahumanas. En el Congo se encuentra el 80% de la reserva de Coltán del mundo. En sus minas trabajan diariamente más de 20.000 personas bajo un sistema represivo organizado por las fuerzas militares, donde mueren miles de personas. Se habla ya del genocidio del Congo.

El auditorio se queda en silencio ante esta afirmación; si hasta hace un momento había un murmullo, ahora se escuchan solo respiraciones. Adekumle, animado por esta reacción sigue hablando de la situación del país. Aporta datos y cifras, el auditorio está interesado, habla de los miles de niños que mueren, de cómo se expolia África según las necesidades de los países ricos. Hablaba y hablaba, ante unas persona interesadas. Al finalizar la ponencia se sentía agradecido por el interés demostrado:

- Me gustaría agradecer a todos los asistentes el interés que habéis puesto y, si alguien está interesado en el tema, puede visitar la pagina de mi organización. Tomen nota: www.todalaverdad.com.- En ese momento, todos los asistentes buscan algo para apuntar y ante los ojos atónitos del ponente, comenzaron a salir de los bolsillos y bolsos: móviles, PDA y agendas electrónicas, en las que apuntar la página web.










6 comentarios:

  1. La pregunta que habría que hacer en este caso es:
    ¿Existe algo que podamos disfrutar, que podamos comprar, que podamos utilizar, que no esté hecho a base de explotar a otra persona?
    La oferta y la demanda ha provocado siempre una desigualdad entre el que disfruta y el que fabrica o trabaja para proporcionar un material o un servicio.
    Cuando nos comemos un tomate, ese tomate se ha recogido en jornadas largas de duro trabajo en el campo, mal pagado.
    Cuando nos compramos una camiseta en Cortefiel tenemos que saber que lo han fabricado en talleres con sueldos bajos y largas jornadas laborales (antes tenían fábricas en España, pero claro, aquí los trabajadores tenían sindicatos que luchaban por sus derechos, y eso condujo a Cortefiel a llevar sus fábricas a otros países).
    Hasta cuando el Santander disfruta de un software de calidad es porque muchos ingenieros informáticos se han dejado su salud y su vista por 800€ de mierda (doy fe de ello, y encima contenta tengo que estar), en jornadas de hasta más de 24 horas seguidas en muchas ocasiones.
    El que vende, siempre quiere obtener el máximo beneficio, y para nuestra desgracia suele estar reñido con el trabajo digno.
    En el caso del Coltán, lo que debería es reciclarse y volver a usarse, pero seguramente es más fácil explotar a los congoleños que montar unas cuantas fábricas de reciclaje.
    Desgraciadamente, no está en nuestra mano, porque si dejásemos de consumir todo lo que está fabricado con explotación... no podríamos consumir nada que no generásemos nosotros mismos.
    Con todo ésto no quiero indicar que no se pueda hacer nada, pero está claro que tal y como está el mundo, en manos de personas sin escrúpulos, ávidos de poder y dinero... parece difícil parar esas situaciones. Sólo si nuestros gobiernos invierten con otro tipo de fabricación, de importación y exportación se podría abrir una puerta hacia la esperanza (que no Aguirre).

    Besos!!!

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  2. Mariquilla Arremete30 de octubre de 2009, 15:37

    Uff!! cuanta mierda, no me conteis estas cosas que me pongo malita.

    Beso.

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  3. ¿Está bien el enlace? Me sale una página de turismo rural.

    Besos.

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  4. Llevo años dándole vuelta a estos temas y tratando de hacer algo. Casi me cuesta una depresión en la adolescencia...cuando me trataron de hacer ver que lo más importante era llevar la ropa conjuntada ,ser decente, y casarme con un abogado para llevar a los niños a exhibirse al parquecito de Cánovas.
    Existe gente que piensa y siente osentimos de otra forma. Gracias por tu blog, Malena. Si tenemos las manos atadas, como dice Toa, al menos gritar que no somos tontos, que sabemos que nos manipulan vilmente y que no queremos compartir esa mierda de vida hipócrita, y que podemos intentar, al menos, actuar en nuestro círculo de acción, cada uno como pueda...

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  5. Pues la verdad es que mientras no nos demos cuenta de los demás, difícilmente podemos solucionar según qué cosas...

    Besicos

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  6. Toa. Pues tienes razón, creo que hay muchas cosas que no pueden consumirse sin pensar que son fruto de la explotación. Habrá que ver qué podemos hacer, porque yo si creo que hay mucho por hacer y que podemos hacerlos. Estoy muy de acuerdo con la frase "piensa en globlal, actúa en local".

    Mariquilla. Sí, mucha mierda es verdad. Yo soy de otra opinión, no puedo mirar hacia otro lado.

    Cris. La página la inventado yo, no sabía que esistia ;)

    Techocolatecafé. A mi una depresión quizá no, pero plantearme muchas cosas, desde siempre sí. Yo no creo que tengamos las manos atadas, creo que todas y todos podemos hacer algo, desde donde estamos, sino no tendría sentido para mí las cosas que hago.

    Belén. Tienes razón, tener conciencia de lo que ocurre es lo primero.

    Besos a todas

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