sábado, 17 de octubre de 2009

Mini de Alex. B.


Esta mini tiene algo especial, casi cruel diría yo. A mi me ha encantado.


Lo siento Lucas

Querida Lola:
Los dos sabemos que lo nuestro ya no tiene futuro.
El caso es que si pudiera despedirme en persona lo haría, pero no puedo.
No es por nada en especial; no es que sea doloroso para mí, ni nada por el estilo.
De sobra sabes que nunca he sido persona de grandes frases. Tampoco he sido capaz nunca de decirte te quiero, así que no te sorprenderá si te confieso que para mi, despedirse no sería más que un simple adiós, pero no estoy seguro de que decir adiós signifique realmente despedirse. Porque ¿Qué significa adiós? ¿Ir con Dios? No sé, no creo que sea esa la palabra.
Hasta la vista, tampoco me sirve, porque quién sabe si nos volveremos a ver algún día y chao, o bye, no dejan de ser traducciones que en mi boca quedan de lo más artificial.
Me voy para siempre, es demasiado melodramático y simplemente me voy, es como quedarme con la palabra en la boca.
Por cierto, si nos volvemos a ver algún día espero que podamos seguir siendo amigos.

He pensado por todo esto - y espero que lo comprendas- que la mejor forma de despedirme de ti es escribiéndote esta carta para explicarte lo difícil que es, por el hecho de no encontrar “esa palabra”, la correcta, la exacta, la adecuada a la situación en la que nos encontramos, que como te decía al principio carece de futuro…
………………………………( bla bla bla)
…………………………………………………
Carlos.

Posdata: No me llevo al perro porque sabes que nunca me han gustado los animales y aunque fue un regalo de mi madre, él siempre se ha llevado mucho mejor contigo.

La carta arrugada había caído fuera del cubo de la basura –como todo lo que Carlos tiraba allí sino lo dejaba por cualquier otro lado- y Lola la recogió y la leyó con detenimiento. Acto seguido entró en el dormitorio, abrió los cajones y vio que toda la ropa de Carlos seguía allí. En el baño descansaba su cepillo junto al de ella y la tapa del inodoro estaba abierta.
Antes de salir de casa con lo mínimo, se fue a la cocina, cogió un rotulador negro indeleble y un “post it” amarillo y lo pegó en la nevera con una sola palabra, correcta, exacta, adecuada:
“Fin”
Ya en la puerta volvió para añadir:
Pd: Saca a Lucas.

5 comentarios:

  1. Madre mía.
    Qué bonito, y qué triste.

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  2. Mariquilla Arremete17 de octubre de 2009, 18:42

    No sé que decir.¿Qué clase de despedida es esta?

    Muy bonito el texto, pero me ha dejado con un sabor de boca extraño.

    Saludos

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  3. Pues yo no lo veo tan trágico. O sí. Pero lo veo más en la fina línea que separa la tragedia del humor negro...

    :) Besos!

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  4. Es buenísimo, me ha encantado. Enhorabuena.
    Carlitos es para mí un cobarde que no merece ni una despedida, esta bien el post-it, es suficiente para él, que ni siquiera encontraba palabras para decir cara a cara lo que sentía y que cuando lo escribió ni siquiera se atrevió a darle la carta a Lola.
    Al principio pensé que era dirigida a otra, pero al ver que era a Lola,lo he visto claro. Anda y que le den!!
    Mira que nos hacen sentir cosas estas minis. Gracias.

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  5. Qué buenos todos vuestros comentarios.Gracias.
    Pues sí es triste, algo extraño, porque se me fue por sí mismo , raya el humor negro y sobretodo Carlitos se me reveló según empecé el relato,porque quería ser el absoluto protagonista, cobarde, pedante, insufrible y egoista.Por eso lo siento por Lucas.
    Besos.

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