miércoles, 4 de mayo de 2011

Una mañana cualquiera

Os voy a contar el periplo que supone hacerse una analítica en el hospital de mi ciudad:

El horario es de 8 a 10 de la mañana, pero yo como soy así llego a las 7.40 pensando en ser la primera y llegar pronto al trabajo. Pero no, había como unas quince personas allí esperando que abrieran la ventanilla y conectaran la máquina que expende los números. Nada más verme una señora me suelta "tienes que pedir la vez", así que yo teniendo un flashback  de cuando iba al médico de niña con mi madre, pregunto en alto "¿quién es el último?" y me responde tímidamente una señora rubia.

A las 8.00 en punto, la máquinita que da los número se pone a pitar y la gente que estaba esperando (después de mí llegó mucha gente más) se avalancha sobre ella como si en lugar de dar ticket fueran billetes de 500. Comienzan las primera riñas (!claro que sí, no estás una allí esperando la vez para coger número, para nada!). En fin, cojo el número y tengo que hacer otra cola, para que me den unas pegatinas de colores . En este momento de la mañana habrá como 150 personas ya haciendo cola, con lo que esto supone, empujones, gente que se cuela, en fin... Después de 15 minutos de cola  (por que los auxiliares que se  tienen que abrir la vetanilla, está charlando tranquilamente con los compañeros y compañeras, mientras la fila va engordando, aunque este hecho no parece precuparles), llega mi turno y se estropea al ordenador!!!. Llaman al informático y la situación es más o menos así: el informático sentado en el pc hablando por teléfono, la señora rubia que le ha cecido le sitio al el informático, le explica a su compañero que aunque el volante de la chica embarazada ponga que le hagan la prueba del 100 de azúcar, que él ponga 75, que sino el pc no va, y que total, es lo mismo.

Después de esta cola, hago otra para que me entreguen los botes y otras pegatinas (éstas ya sin colores).  La señora que da los botes te llama a grito pelao, por tu nombre y apellidos, y te pregunta en el mismo tono si has firmado el consentimiento de la prueba de VIH, o la prueba que vayas a hacerte, y en ese momento te acuerdas de la ley de protección de datos y de la intimidad. A estas alturas os preguntareis ¿para qué necesito número? yo también me hice esa pregunta sinceramente. Después de un rato, gritaran mi nombre,  me dan los botes, las otras pegatinas (la feas) y me siento.

Sobre las 8.40 comienzan a parpadear los primeros número en una pantalla, y adivinas que para eso sirve tu número para poder pasar al "otro lado" y que una ATS te extraiga tu sangre, si te queda algo después de estar una hora de pie.

A esta hora, habría allí como 200 personas no exagero, todas apelotonotadas haciendo cola, otras vagando sin rumbo preguntando: para qué eran las colas, qué cuantas colas habría, que eso era un toreo,  también había algún anciano desorientado y mucho buen samaritano explicando el recorrido-peregrinación de las colas.

Por fin aparece mi número y entro, y al sentarme me voy desabrochando el botón de la manga de la camisa, cuando me dice el ATS "hay que venir preparada", a lo que contesto "Creeme, tengo yo más prisa que tú".

8 comentarios:

  1. Irse a hacer el análisis del HIV da terror y varias cosas más pero hoy aunque no es fácil se puede vivir con el. No pienses hasta que no tengas el resultado. Que todo salga muy bien Malena!

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  2. Hola,
    yo no me he hecho la prueva del VIH, pero la ATS estaba gritando sobre eso y todo lo demás. Gracias guapa.

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  3. Diossssssss, que horrooooorrrr! Me has recordado a la maldita prueba del azúcar de cuando estaba embarazada... casi me da algo ese día...
    :S

    Besitos! (ya pasó, ya pasó...)

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  4. Este tipo de cosas son las que te ponen al límite... y sí, aquí, si hace falta, te gritan desde la ventanilla si tú eres la de las hemorroides delante de todo el mundo. Respondas lo que respondas, seas tú o no, la gente ya te mira pensando en si podrás sentarte o necesitarás un flotador. De todas maneras, el tema de las pruebas del VIH no es para ir pregonándolas por ahí, te las hagas o no, ¿no te parece?

    Besos!!!

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  5. Es que nos vamos embruteciendo.
    me gustaría saber si la ATS tuviese un blog, el relato desde su lado, seguro que se retrataba como una pobre víctima.
    Besos

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  6. Ay, a mí me pasó un periplo diferente...después de esperar en una clínica un montón de tiempo, mareada por no desayunar y nerviosa a ver si podía coger le próximo autobús para llegar al trabajo, va el tío y me dice, aaaay , ya no tenemos tu compañía, tienes que ir a otra clínica. Imagínate, casi me da un síncope. Hacía un mes que ya no hacían allí los analísis.

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  7. La próxima vez, muerde a la ATS, así se dará prisa.

    Besos antisépticos

    PD: palabra de verificación "putadong" :-O

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  8. Tech. Madre mía y sin desayunar. Hay días torcidos. Un beso

    Hyku. Ganas me dieron, no creas. Un beso

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