martes, 26 de julio de 2011

Breves pasiones

A veces me ocurre que una película, un libro, un poema o una canción conviven conmigo durante una temporada. Escucho la canción a menudo, o leo el libro ávidamente, busco información sobre la autora o autor y me enamoro un poco de su obra.

Hacía tiempo que no me pasaba, hasta que buscando en la librería de mi casa encontré un libro de Henry James. Lo compré hace años en Madrid, con mi hermana, en otra época de mi vida y después no encontré momento para leerlo, hasta que el fin de semana pasado lo metí el bolsa de la playa.

El libro es Washington Square, ya había visto las dos adaptaciones de la novela al cine, una de los años 90  con Jennifer Jason Leigt y otra de los 50 con Oliva de Havillan en el papel de Catherine.

La última adaptación al cine, pertenece a la directora Agnieszka Holland, y es bastante fiel al libro en general. Hay una escena, en la que los personajes interpretan una canción, que me encanta, dicha escena no aparece en el libro, pero da igual, en la película queda perfecta.

Esta es mi recomendación para el verano: el libro o las dos películas, o las tres cosas:





martes, 19 de julio de 2011

Conversaciones

Una chica que conocí hace tiempo, me dijo que ella era más feliz desde que había descubierto, que no se puede esperar de las personas cosas que no pueden darte. Dicho así parece lógica de cajón, pero creo que encierra mucho de cierto. En su caso en concreto, tenía una relación bastante tortuosa con su madre, hasta que según ella, comprendió que su progenitora, no es que no pudiese quererla, es que no sabía y dejó de esperar.
Muchas veces me acuerdo de esa conversación, de lo sabia que me pareció M. y de lo bien que había asumido algo tan triste. Ella decía que así era más feliz, que probara yo, que seguro que me iba bien. 
Creo que tenía razón, aunque hay cosas difíciles de asumir...

martes, 12 de julio de 2011

En la distancia...


Hay un blog por ahí que me encanta. Lo descubrí un día saltando de un blog a otro y allí estaba él. Tan bonito y lleno de fotos, me gusta por las fotos, por que está en inglés y no me entero de nada, pero encanta, es como mi pequeña pasión.

Os explico: El blog es de una chica de Estados Unidos, que le ha dado por ilustrar su vida en fotos. Vamos que tiene fotos desde que iba a instituto: la he visto graduarse, tiene las fotos de su boda, del viaje de novios (o como se diga en USA), de su familia, del 4 de julio, de halloween y de toooodas  las vacaciones. Como decía antes, está todo inglés, cuando algo me interesa mucho, lo traduzco, pero en general no me hace falta, porque lo único que hay escrito son los pies de foto.

Me llama la atención con alguien, puede exponer si vida así, a la vista de todos, de hecho tiene tantas fotos, que ya sé quienes son sus hermanas (por que se parecen a ella), he visto como ha crecido su hija y puedo decir sin temor a equivocarme, que su marido ha cogido mucho peso. 
 

La verdad, es que es voyeurimo puro, lo sé. Pero no puedo evitarlo, me llaman encanta ver  esas casas tan grandes, esos coches como tanques y esa familia tan sonriente (en algunas fotos yo creo que les duele de tanto sonreír), pero se les ve felices. Supongo que eso, es lo que más me gusta.




jueves, 7 de julio de 2011

El tren de las moscas

Ultimamente siento que he perdido la fe en las personas, casi todo parece, o me parece, feo. No sé si es la crisis, la crispación que siento a mi alrededor, las oposiciones, o quizá todo junto, como un cóctel.

El caso es que, en estos días he descubierto un corto, que me enseña lo contrario. Dura 15 minutos, si tenéis un ratito no dejéis de verlo, no os dejara indiferente. Cuenta una historia, muy breve pero muy intensa.

El corto se llama así  "El tren de las moscas", por que las personas que viajan en él, lo hacen como moscas, durante días y días, intentando pasar la frontera entre México y EE. UU.  Justo en esa frontera, hay un grupo de mujeres, que sólo por aliviar el sufrimiento, se ponen al pie del tren y entregan comida y agua a las personas que van en él, por ayudar solamente.Llevan haciéndolo quince años, aunque desde luego no son mujeres con recursos, ni mucho menos. Ya me diréis que os parece.