lunes, 3 de octubre de 2011

Un desayuno cualquiera

Hoy, en un descanso en el trabajo he salido a tomar un café. Estaba sentada en una terraza al sol y han pasado dos mujeres delante de mí. Las he reconocido enseguida, eran las  dueñas de la peluquería a la que iba mi madre, hace muchos años cuando yo era niña, en mi pueblo. Ellas no han cambiado mucho, pero a mí no me han reconocido. 

Se han sentado un poco lejos de mi mesa, pero podía verlas perfectamente. La más mayor parecía enferma, estaba pálida y  llevaba una pañuelo tapándole la cabeza. Estaban desayunado y charlando tranquilamente, hablando de sus cosas imagino, cuando la más pequeña ha puesto su mano sobre la mano de su hermana.

Ese pequeño gesto lleno de amor e intimidad me ha emocionado. He pensado en mí y en mi hermana, en las veces que me ha cogido la mano en un mal momento de mi vida y ha estado a mi lado. Me he visto sentada allí con ella y he sabido que si yo llevara un pañuelo como ese, ella estaría desayunado conmigo para ayudarme. Por eso hoy, estoy agradecida.

6 comentarios:

  1. Preciosos sentimientos Malena, una entrada que a más de una hará llorar de emoción, estoy segura.

    Muchos besos

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  2. Te quiero Malena, sé, sin lugar a dudas, tú tambien cogerías mi mano, como lo llevas haciendo toda mi vida, no dejes de hacerlo, por que siempre la necesitaré.

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  3. Es bueno tener una mano así, desde luego.

    Besos a mano

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  4. Toa. Gracias.

    Pandora. Yo también te quiero, ya lo sabes, un beso.

    Belén. Estás agradecida? estupendo.

    Hyku. Lo es sin duda. Un besino.

    Espérame. Gracias guapa.

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