martes, 25 de junio de 2013

Con sueño

Los días son parecidos entre si, pero todos tienen algo diferente. Ha llegado el calor y me alegro, tanto frío empezaba a pesarnos, a pesarle. Dormimos poco, pero nosotras lo acusamos más que ella, ella está tan feliz, como debe ser. No recuerdo qué hacía antes por las tardes, ahora no parece haber tiempo para nada, pero está bien.

A veces, por la noche la miro dormir, duerme tan en paz, tan tranquila, podría contemplarla horas, pero no... mi niña duerme poco y hay que aprovechar cada minuto para descansar. Aunque estamos/estoy cansada me siento como en una luna de miel. Feliz por este regalo de la vida.

Me veo en las fotos con ella en brazos y, aunque tengo ojeras y he ganado algo de peso, mis ojos y mi boca no habían sonreído así antes.

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